Las infiltraciones de Plasma Rico en Plaquetas (PRP) son un tratamiento biológico que utiliza los factores de crecimiento de la propia sangre del paciente para favorecer la regeneración de tejidos dañados. En la consulta del traumatólogo en Granada Dr. Jorge Martínez se aplica este procedimiento para tratar patologías articulares, tendinosas y musculares de forma mínimamente invasiva.
Sobre el tratamiento
¿Qué es el Plasma Rico en Plaquetas?
El PRP es un concentrado que se obtiene a partir de una pequeña muestra de sangre del paciente. Mediante un proceso de centrifugado, se separan las plaquetas y los factores de crecimiento, que se inyectan directamente en la zona afectada. Estas sustancias estimulan de manera natural la reparación del tejido, ayudando a reducir la inflamación y a acelerar la recuperación.
Al tratarse de un procedimiento autólogo —es decir, que utiliza material del propio organismo—, el riesgo de rechazo o reacción adversa es prácticamente inexistente.
¿Para qué patologías está indicado el PRP?
Las lesiones deportivas pueden aparecer tanto en deportistas habituales como en personas que practican actividad física de forma ocasional. En consulta se realiza una valoración médica individualizada para diagnosticar el tipo de lesión y plantear el tratamiento más adecuado, ayudando a recuperar la movilidad y a volver a la actividad de forma segura

¿Cómo es el procedimiento de infiltración con PRP?
El procedimiento se realiza íntegramente en consulta y tiene una duración aproximada de 30 a 45 minutos. Se extrae una pequeña muestra de sangre del paciente, se centrifuga para obtener el concentrado de plaquetas y se infiltra en la zona lesionada, habitualmente guiada por ecografía para garantizar la precisión.
No requiere anestesia general ni ingreso hospitalario. El paciente puede retomar su vida habitual después del procedimiento, siguiendo las indicaciones específicas del doctor.
Resultados y recuperación tras el PRP
Tras la infiltración es normal notar una leve inflamación local durante las primeras 24 a 48 horas. La mejoría clínica suele comenzar a percibirse entre las dos y las seis semanas posteriores al tratamiento, a medida que los factores de crecimiento actúan sobre el tejido.
El número de sesiones depende de la patología y de la respuesta individual. En general, se pautan entre una y tres infiltraciones, con intervalos de varias semanas entre cada una.
El Dr. Jorge Martínez ajusta el protocolo en función de la evolución del paciente.

Ventajas del PRP frente a otros tratamientos
FAQs
Preguntas frecuentes sobre las infiltraciones de PRP
La molestia es similar a la de una extracción de sangre. En función de la zona a tratar, puede aplicarse un anestésico local para mayor comodidad del paciente.
Sí. Se recomienda evitar el ejercicio intenso durante las primeras 48 horas, pero la actividad diaria habitual puede retomarse el mismo día.
Lo habitual es realizar entre una y tres sesiones, aunque el número exacto depende de la valoración médica y de la respuesta al tratamiento.
Está contraindicado en pacientes con trastornos de la coagulación, infecciones activas en la zona a tratar o determinadas enfermedades hematológicas. El Dr. Jorge Martínez valora cada caso de forma individual antes de indicar el tratamiento.
